53 DOBLE BOMBO, COMO SOLUCIONAR LOS PROBLEMAS DE EQUILIBRIO

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Hola, mi familia del palo.

Bienvenidos al capítulo del 10 de junio, capítulo 53 ya de este videoblog, o videopodcast. Llámale como quieras.

Lemmy Kilmister era un tipo duro, cantante de Motorhead. Uno de los iconos más grandes del metal. Un tipo inglés curtido, duro, con una vida apasionante y dura como la piel de un elefante. Y la vida de Luis está muy ligada a la de Lemmy.

Luis es un batería duro, que toca metal desde hace más de veinte años, y que cansado de pelearse con su doble bombo me contactó porque intuía que había algo que no cuadraba en su manera de tocar. Después de su primera sesión, descubrimos algo tan duro como Lemmy y como Luis, descubrimos la piel del elefante en la habitación del doble bombo de Luis, que ni se veía de lo grande que era.

Como baterista curtido y fibrado,  Luis  basa  su forma de tocar  en su potencia física.Y  Hace un par de meses contactó conmigo porque estaba harto de pelearse consigo mismo, buscando algo que estaba minando su forma de tocar.

En el momento de enchufar lo que yo digo, la minipimer en los pies, no lo hace mal, aunque como todos los baterías que conozco, se queja de la velocidad de pie en sus patrones de doble bombo.

Los patrones de bombo seguidos no suenan mal y se va apañando. El problema es cuando quiere hacer algo más que correr. Hace años que toca con su grupo y están en una etapa de evolución hacia estructuras más complejas que requieren que sus bombos sigan melodías, o riffs de guitarra. Variaciones en el bombo que  demandan arrancar y parar los pies, y ahí es cuando Luis muere.  A la que los bombos dejan de ser constantes las empieza a pasar canutas.

En la primera entrevista, surgió la frase que huele a elefante…

Cuando hago este tipo de patrones rotos, es como si me fuera a caer y ahí siento que me adelanto, en los ensayos ahora tocamos con metrónomo y los del grupo se quejan de que el tiempo se mueve.

Y aunque Luis conocía perfectamente el problema, buscaba en el lugar equivocado… su equilibrio.


En este tipo de casos, lo primero que debemos hacer es descubrir si tenemos o no el problema, porque si no no podremos solucionarlo. O vemos el elefante, o mierda. Para esto debemos desmontar e irnos a una estructura de dos patrones, que nos ayudarán a tocar la trompa del elefante.

Primero vamos a ajustar el metrónomo a 80 BPM.

El primero es este.

Y el segundo es este.

Lo que buscamos al principio es generar un espacio para sentir que estamos equilibrados, para ver si en el tercer tiempo del segundo compás, al añadir el pie izquierdo con el bombo, aparezca el elefante.

Si al hacer estas dos notas como tu espalda se tira hacia atrás, como si tu cuello tocara el bombo, tienes un problema de equilibrio. Y ahí es cuando de repente miras al elefante a los ojos y le pones nombre, y de ti depende que quieras seguir mirando hacia otro lugar o empezar a meter cartas en el asunto para solucionarlo.

Lo que está claro es que la solución no está en las partituras, porque tú no tienes un problema de comprensión matemático-musical, la solución está en comprender cómo funciona el cuerpo, y empezar a trabajar desde esa perspectiva. Porque si te pasa esto, tu problema es de equilibrio corporal.

Pero hay solución, o soluciones. Porque como cada persona siente de un modo distinto, puede ser que un ejercicio funcione mejor que otro.

Hoy te voy a explicar la que mejor funciona, y si necesitas más, lo que te puedo ofrecer son mis programas de clases individuales y estudiar tu caso con mayor profundidad, te dejo el enlace al final del vídeo por si te interesa echarle un ojo. Ahora mismo se está terminando el plazo de inscripción para los alumnos antiguos, así que si rellenas el formulario del enlace, me pondré en contacto contigo para decirte si hay más espacio o no… O se me ocurre, si te apetece un curso grupal de doble bombo y equilibrio para este mes de julio, dejaré un espacio en el formulario para que lo rellenes, y si hay gente interesada lo montamos…

Pero bueno, no me enrollo, ¿cómo empezamos a solucionar el equilibrio?

Lo primero que debemos comprender es quién gestiona el equilibrio. Es decir, donde duerme nuestro elefante.

En el cuerpo el encargado principal de la gestión del equilibrio está situado en el oído interno, es lo que se llama en general sistema vestibular.

Como puedes ver en la imagen, se sitúa en la zona del caracol, y justo en esa zona encontramos lo que se llaman canales semicirculares, que son los encargados de los tres ejes principales del espacio, x y z. Estos tres ejes marcan el 3D

La idea principal es que al tocar estos canales semicirculares estén tranquilos, no reciban info. Si se activan, vamos a perder el equilibrio sí o sí. Además, no vamos a poder evitarlo, porque van a generar lo que se denomina, movimientos compensatorios del equilibrio. Que son movimientos involuntarios que aparecen de un modo inconsciente, básicamente para que no caigamos y nos peguemos un ostión.

Y aquí la pregunta del millón, ¿cómo hacemos para que esto no se active?

Una vez comprendemos nuestra postura corporal, con la pelvis y la columna bien situadas, lo importante es que el movimiento de pies y piernas sea muy rápido, no necesitamos que se active el cuádriceps entre que se activa y el golpe.

Para esto, vamos a tener que hacer este patrón para comprender la velocidad del movimiento de la pierna. Vamos a empezar con este patrón.

Una vez tienes este ritmo claro, lo que vamos a hacer va a ser quitar el ostinato completo del tres, lo pasamos a negras, para experimentar cómo la pierna debe moverse.

Fíjate que aquí, el segundo movimiento es más rápido, y se separa perfectamente del primero, si ves que se junta, este es el primer ejercicio que debes hacer.

La idea es que entiendas cuando debe activarse el movimiento de la pierna izquierda para que se separe del movimiento de la pierna derecha.

A partir de aquí, puedes juntar los dos ejercicios, empezando con el ostinato a negras y el patrón de blues, pasas al patrón binario, e intentas que los dos golpes se separen el uno del otro. Siempre tutelando tu postura y fijándote que el cuello no se active para nada. Y a partir de aquí, empezar a subir el tempo o jugar añadiendo más golpes y fijándote constantemente en cómo se gestiona tu cuerpo.

Una vez esto funcione, te recomiendo  mi libro Equilibrio y Pie del Batería, que puedes encontrar en mi página web. Puedes  tocar cualquiera de los patrones binarios o ternarios, considerando que las notas que correspondan con las manos del ostinato sean pie dominante, y las que caen a la mitad, sean pies no dominantes, por ejemplo con este ritmo.

Pero lo hagas como lo hagas, vigila siempre que los amigos del oído interno no se activen para nada.

Bueno, ya estamos! Espero que el capítulo de hoy te sea de utilidad, y si necesitas aportar algo y enriquecer lo comentado… cualquier aspecto, puedes comentar en el vídeo o enviarme un mail.

Bueno, familia de palo, hasta el próximo sábado. Capítulo 54.

¡Chaaaao!

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